Los fantasmas de Scrooge 3D
La llegada de la Navidad siempre nos trae sorpresas cinematográficas, desde el clásico niño que se equivoca de avión y termina sólo en Nueva York, hasta el secuestro de Santa Claus. Este año las sorpresas no se quedaron atrás. Jim Carrey junto con Robert Zemeckis (Forest Jump) nos presentan quizá el último clásico de la década, Los Fantasmas de Scrooge.
Una adaptación de Cuentos de Navidad de Charles Dickens, la cual ha tiene versiones hasta de los Picapiedra, es el relato principal de la película. Scrooge, un anciano enojado con la vida es visitado por el Fantasma de la Navidad Pasada, Presente y Futura. Cada uno de ellos tiene la misión de hacerle ver a este amargado personaje sus errores en la vida, los cuáles han provocado que odie tanto esta festividad.
La historia ya casi todos nos la sabemos, pero lo interesante en esta película es la manera en que fortuitamente aprovechan la tecnología del 3D. No es una de esas películas donde sólo el principio está hecho con esta técnica, cada escena tiene algún detalle por minúsculo o grandioso que sorprende al espectador por la calidad que se maneja.
Robert Zemicks muestra distintas atmósferas lúgubres y tenebrosas a lo largo del filme dependiendo del fantasma que está a cuadro, haciendo inevitable en algunos momentos recordar a Tim Burton y su Extraño mundo de Jack, en donde mezcló la Navidad con su antítesis, el Halloween.
Esta cinta más que ser la película de la época navideña, es un parte aguas en el cine. Los efectos y los detalles en las gesticulaciones y expresiones de los personajes son increíbles, en algunas ocasiones uno entra en un dilema sobre qué tan digital es la toma o qué tan real es. La técnica que utilizaron en la película fue por medio de sensores que les ponían a los distintos personajes en cuerpo y cara, para capturar las expresiones de los actores y sobre ellas trabajaban la parte de la animación.
Jim Carrey, actúa y es la voz de 8 personajes en la película. A cada uno de ellos le da un matiz especial y se puede apreciar el gran trabajo de actuación que realizó en la cinta, que de no ser animada, seguro tendría su primera nominación al Oscar que tan merecida tiene.
La película fue pensada en llevarla a lo más real posible, es así que los aspectos de una película no animada son realizados a la perfección, la fotografía y la ambientación son sobresalientes. En fin, Los Fantasmas de Scrooge 3D, más que una buena película, es toda una experiencia en cine.

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