Es el nuevo intento de Sacha Baron Cohen, realizador de Borat (2006), de concientizar a la sociedad norteamericana de las diversas enfermedades que hoy en día sufre, tiene el nombre de Brüno.
Brüno es un periodista fashionista gay austriaco que al perder su trabajo por haber boicoteado el desfile de modas de Agatha Ruiz De La Prada, decide mudarse a Los Ángeles para convertirse en el austriaco más famoso del mundo, más aún que Hitler.
Sacha Baron Cohen y el director Larry Charles, quien también participó en Borat, deciden mostrarle a la cultura norteamericana de una forma extrema las características que tienen sus ídolos pop que los hacen famosos. Y peor aún, por qué la gente acepta y apoya estas causas sin saber que son utilizados para producir más dinero a dichos “artistas”.Por otra parte realizan una reflexión sobre la batalla que se tiene en ciertas regiones de Estados Unidos por aceptar la cultura gay.
Brüno desafortunadamente no tiene el mismo impacto mediático y social como lo logró Borat, una de las principales razones fue porque la película del reportero kazajistání fue realizada en un momento indicado, donde el repudio a Bush era un tema global y la forma en que se analizaba en la película era innovadora.
Este filme está realizado con mismo patrón de Borat, en la cual los creadores Baron Cohen y Larry Charles realizan un guión con las situaciones que quieren presentar en la película. Después en un tipo de documental-cámara escondida, logran las escenas donde el único actor es Brüno, así captan las reacciones de las personas inmiscuidas a cuadro y empieza el show.
Un gran logro lo realizan al entrevistar a Paula Abdul sobre la beneficencia que realiza, con la cual se ha ganado mucha fama. Lo peculiar de dicha escena es que la conductora acepta sentarse encima de un albañil mexicano que está en cuatro patas simulando ser una silla. En otra escena vemos como Brüno por su afán de ser famoso adopta un niño en África, el cual intercambió por un Ipod, y lo presenta a un talkshow de afroamericanos, donde se ve cómo éstos al lograr un punto de identificación con una persona del medio (en este caso Brüno por adoptar a un niño africano), le entregan todo su apoyo y admiración, como en la vida real ocurre con famosos como Angelina Jolie o Madonna.
En la primera parte de la película Brüno hace todo lo que ve en las revistas que realizan los famosos estadounidenses para tener fama, como apoyar una causa altruista, ayudar a resolver el problema en Medio Oriente, crear vínculos con subculturas en Estados Unidos, etc. ¿Pero porqué Brüno no ha obtenido esa fama si ya realizó todo lo que hacen los “artistas”? La respuesta es fácil, no existe un famoso gay.
Esto da pie a que la segunda parte de la película torne al alrededor de la aceptación de la comunidad gay en estados como Kansas. Donde Brüno decide ver a un Convertidor Cristiano que le da una serie de instrucciones, las cuáles el protagonista sigue al pie de la letra, para poder “vencer la enfermedad” y convertirse en hombre.
Es así que Sacha Baron Cohen nos demuestra su gran capacidad para reinventarse actoralmente y una vez más le da una lección a los estadounidenses al burlarse de ellos, esta vez probablemente de una forma más agresiva y grotesca que en Borat, pero sin perder la esencia. Cada escena, cada situación, lleva a una reflexión sobre la sociedad en la que vivimos, donde podremos reírnos, sentirnos agredidos o simplemente no darnos cuenta que se está burlando de nosotros como le pasó a Bono, Chris Martin, Sting, Snoop Dog y Elton John los cuáles participan con Brüno en la grabación de una canción que no meramente se burla de ellos, más el proyecto completo sí.

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